28 de enero de 2012

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CURIOSIDADES SOBRE EL TRÁFICO EN SUDÁFRICA

Muchas son las cosas que a uno le sorprenden cuando llega a un nuevo país. No todas por diferente, cada vez más a uno le llama la atención que haya tantas cosas en común. Desde la similar música al sintonizar la radio, hasta la omnipresente comida basura pasando por los mismos coches atascados en un semáforo.

Pero sería un análisis absolutamente superficial. No hay que ampliar mucho la visión para detallar las características propias de este país. Once lenguas oficiales nos dan una idea de su más clara señal: diversidad. Por citar los anteriores ejemplos, es fácil deleitarse con las músicas más tradicionales, siempre con la vitalidad contagiosa del ritmo africano. Igualmente sencillo es sorprender a nuestro paladar con una enorme variedad de distintos platos. Bobotie, una especie de lasaña de carne, es de lo mejor que he probado. Junto con carne de avestruz o multitud de platos picantes de los inmigrantes malayos aquí asentados desde hace décadas.

Aunque si hay algo que a un europeo le sorprenda, es el tráfico. Más bien la concepción de legal o ilegal, absolutamente laxa en estas tierras. He tomado una foto prestada de internet, quizá sea un ejemplo bestia, pero uno puede ver cada día backies (sudafricana palabra para estos pick ups) cargadas de personas con solo salir a la calle. Tumbadas sobre la carga, de pié,... cualquier modo parece ser válido. ¿Legal? No, pero la policía pasa a su lado sin siquiera advertirles. ¿Peligroso? Bastante.

¿Hablar por teléfono mientras conduces? Absolutamente común, incluso escribir mensajes mientras agarras el volante. ¿Llevar matrículas? Sí, normalmente se hace. Pero no es extraño ver pasar a coches sin ella. Algunos la escriben en un papel en la ventana, otros directamente circulan de incógnito para evitar los radares. Uno empieza a darse cuenta de la longitud de la palabra legal aquí. ¿Más sobre matrículas? Uno puede personalizar la suya. Por supuesto previo pago, más cuanto menos caracteres desees.

Más curiosidades. El seguro del automóvil no es obligatorio. La gente camina por las autovías. Pero también hay espacio para notas positivas. Los conductores suelen aprovechar los amplios arcenes para dejar pasar a los que circulan más rápido. Eso, y que la gente adelanta en cualquier lugar aun habiendo doble línea continua, ayuda a agilizar el tráfico. Casi todo nos va llevando a que el número de colisiones puede ser elevado. Y eso que no llegamos a los "reyes" de esta jungla: los taxis.

Uno de tantos días escuchando la radio en el coche, oí algo que me parecería imposible. De los más de 700 muertos por accidentes de tráfico durante 20 días, en un 80% había estado implicado un taxi. ¿Alguna explicación? Si la gente no cumple en demasía las normas, qué decir de los taxis. La gran mayoría son minivolúmenes, que llegan a transportar a más de doce personas. A veces circulan con la puerta corrediza abierta. Y lo hacen siempre tocando el claxon en busca de nuevos clientes. Si alguien responde al pitido levantando la mano, el taxi se para. Poner el intermitente o tener que cruzar sin avisar de un carril a otro, son males menores. Mirar más hacia los posibles clientes que a la carretera puede ser una de tantas causas.

No todo son malas prácticas. La bicicleta levanta muchas pasiones en el Western Cape, y la mayoría de los vehículos circulan con respecto antes los ciclistas. Incluso muchos coches llevan una pegatina en su parte trasera para concienciar sobre ello: "Think Bike".

1 comentarios:

  1. Os sudafricanos teñen moito que aprender de Xosé Ramón Ruanova, e o seu popular modo de conducción "piloto de Rallyes"!!! jajajaj
    Bótamoste de menos!

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