23 de agosto de 2011

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COPA DE EUROPA DE KARLOVY VARY

-"¿De donde sale tanta gente? ¡Si hace un segundo creía nadar cómodo!"- Estamos en la 3ª vuelta de la natación en este pequeño lago. Por momentos el grupo se abre dejándonos respirar. Por momentos, sin entender cómo, estamos rodeados de brazos y piernas luchando sin descanso. Llevamos más de 1km pero la tensión no termina. No pierdo la calma, sé que estoy en el grupo de elegidos. Guardo concentración y fuerzas para la transición.

 El buen ambiente que reina entre los compañeros de selección, mi buen momento de forma, la espectacularidad y dureza de esta prueba,...¡qué ganas de competir! Por tercera vez abandonamos el lago, esta vez es la definitiva. Salto sobre la bici extraestimulado. En el circuito del lago adelanto a Uxío y al ucranio Martinenko. Hay un pequeño corte delante y me tiro hacia ellos. Dos km muy fuertes hasta alcanzarlos. Conmigo otros 10 triatletas a mi rueda. Ya somos la cabeza de carrera.

Pequeño descenso para terminar el tramo de enlace, entramos en el espectacular circuito. Atravesamos el túnel bajo nuestro hotel antes de saltar y resaltar sobre el tramo de adoquín por el centro de esta bella localidad checa. Un par de curvas de 90º y chocamos de frente con la primera pared del 21%. Las primeras rampas seleccionan el grupo, por desgracia no tienen su día Jariel y Uxío. Un pequeño tobogán nos sitúa en el segundo y exigente repecho. De pié sobre la MASSI, me siento pletórico. Una última tachuela precede al único momento de calma de la vuelta, una rápida y bacheada bajada hasta entrar nuevamente en el centro urbano. Otra vez adoquín y curvas vertiginosas hasta volver a entrar en el túnel. Volver a empezar, sólo son 7 vueltas.

El ritmo es frenético, en cabeza aguantamos unos 14 triatletas. Entre australianos, italianos, franceses, ucranianos,... el bravo Vicente Hernández. Pasan los giros, cada pedalada me siento más fuerte. Cada curva me siento más enganchado a las buenas sensaciones que me transmite la MASSI. Las ruedas EDCO siguen surcando el viento a la perfección sin inmutarse ante las dificultades del terreno. Este circuito es una dura prueba para el material que están pasando con nota. Pase lo que pase más tarde... realmente voy disfrutando cada segundo de carrera.

Últimos 5km, última subida. Tras la brutal banda sonora quito el plato grande. Lo hice seis veces, pero esta vez la cadena no se quiere agarrar a los dientes del plato pequeño. No tengo tiempo a lamentarme. Pongo pié a tierra, coloco la cadena en su sitio con mis manos. Me muevo hasta la valla para enganchar los pedales automáticos. La pendiente requiere todas mis fuerzas,... mi isquiotibial no aguanta y se rebela. Tirón. Pié a tierra y a estirar. Al calmarme repito la historia con idéntico final no feliz. En medio segundo me pregunto-enojo: -"¡¿qué hago?!"- Subo corriendo sobre mis calas la rampa del 21%. Me agarro a otra valla y ahora sí reanudo la marcha. Miro hacia atrás. Veo a tres triatletas pero ya no puedo perder más tiempo. Contrarreloj hasta el final.

-"No pienses, Antón". Más fácil es decírmelo que hacerlo. Pedaleo con fuerza aprovechando la rabia que tras solucionar el inconveniente sí me visita. Pierdo un minuto de tiempo, pero más me duele dejarme muchas fuerzas mentales. Toca remar contracorriente perdiendo tantas buenas sensaciones. Salgo a correr evitando ser cazado por detrás. Hay que mirar hacia delante. Antes del ecuador de este último segmento consigo atrapar tres posiciones, pero viniendo desde atrás me sobrepasan Diemunsch (6º) y el galgo Fidalgo (8º). Mi cabeza no para de pensar en ese fallo, las grandes sensaciones se quedaron en esa última subida. Lucho como puedo y en los dos últimos km consigo ganar varias posiciones entrando a meta en 9ª posición.

Es cruzar la meta y sentir toda la rabia de lo que "pudo haber sido". Me voy a trotar bajo la lluvia de una tormenta de verano para despejarme. Sin ese minuto perdido habría luchado la 4ª plaza con los italianos Alessandroni y Casadei... Pero cada carrera tiene sus historias, prefiero quedarme con lo mucho que he disfrutado, con lo pleno de ganas y energías que me siento. Pronto tendremos otra oportunidad de reventarnos. Luuuume!

4 comentarios:

  1. vin tamén a nova no xornal!
    moitos ánimos, como ben dis cada carreira ten as súas historias, se fosen todas iguais aburriría! Aí tes unha nova motivación.
    A seguir!

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  2. e menuda costa empinada!!
    Tiñas que prácticar polas da miña casa, vai por onde vaia teño unha!jajajaja

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  3. buaff que pedazo de maquina Antón jajaja si llego a ser yo seguramente me hubiese desmotivado... y no hubiese conseguido ni terminar.... eres el mejor tio!!

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  4. Moitas gracias María! Por costas que non sexa, non vexas tamén as da miña casa.

    Gracias Sergio, ti farías o mesmo, unha vez que estás na carreira non hai tempo nin de pensar case.jeje

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