27 de julio de 2011

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PRIMERA VICTORIA: TRIATLON DE PONTEVEDRA

Brazo izquierdo arriba. Mi mano señala una de mis pasiones, la música, el rock. El gesto que me transporta a grandes momentos solo desaparece para levantar la cinta de meta. Uno que no está muy acostumbrado a vencer, disfruta cada segundo intentando alargarlo hacia minutos de recreo. Ese gesto confirma con un resultado las buenas sensaciones que hacían que en cada entrenamiento me acordase menos de ese brazo otrora dañado.

-"¿Una vuelta más?, ¿como puedo ser tan despistado como para no saber que eran tres giros en vez de dos?"- Menos mal que tengo renta. Menos mal que estoy disfrutando sabiéndome rápido en este último segmento. Había salido de boxes como un resorte, superando en parte mis deficiencias en las transiciones. Hasta esta última vuelta no quería pensar en ganar, mi gran compañero Brais Canosa viene muy fuerte pisándome los talones.

Él ya había dado caza de mis compañeros de fuga sobre las dos ruedas, Diego Paz (3º) y Alberto Trillo (5º). Estos últimas vueltas sobre la bici es Trillo quién se muestra más fuerte, lástima que todo su cansancio de la semana lo alejase del podio. Diego muestra su ambición pese a su juventud colaborando en todo momento. Y en el principio del segmento era yo quién mostraba más ambición y piernas de caminar hacia delante. Gracias a ello pudimos deshacernos del siempre competitivo Pablo Dapena (4º). La bici fue una lucha de tres Arcade Inforhouse por delante, contra tres Pontevedra por detrás, con un enorme Canosa en solitario tras soltar a los tres compañeros que corrían en casa.
Antes, en la primera transición intenté concentrarme para salir fuerte. Había nadado junto a Trillo, con Paz y Dapena en nuestra estela. Una natación sin mucha historia, salvo el inicio. Intentando nadar contra menos corriente me había escorado hacia la derecha de la ría. Sin embargo, la parte central avanzaba mejor que yo. Rectifiqué. Hago más metros que vuelvo a la estela de los más rápidos. Desde ahí, la comodidad de mi NINETEEN me hace avanzar sin mayores problemas.
Un poco antes, habíamos viajado hacia Pontevedra para seguir recuperando sensaciones. El Triatlon de Pontevedra ha vuelto a dejarme un gran sabor de boca.

3 comentarios:

  1. Grande Antón...
    Todo es cuestion de paciencia... al final los resultados vuelven.
    Un abrazo.

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  2. Boa idea de narrativa! Gostei.

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  3. Joder, no había leído esta crónica... este domingo en que competiste en Pvedra yo había ido a La Lanzada con los suecos, no me enteré de que hubieras ganado.. enhorabuena, aunque con algún retraso! ;)

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