2 de junio de 2009

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OJALA FUERA ESPECIAL


( "I wish I was special" ) Con esta frase tomada de una gran canción de Radiohed, "Creep" resumo lo que me sucedió ayer en la prueba de la Casa de Campo.

Ojalá fuera especial y todo haya salido a pedir de boca. Ojalá fuera especial y me pudiera sobreponer a todas las adversidades que pueden surgir. Ojalá fuera especial y supiera machacar esa rabia que me impidió saborear la felicidad de saberme en tan buen momento. Ojalá fuera especial...

Es la grandeza del deporte. Llegas a la Casa de Campo. Día soñado, calor fuerte que tanto me reconforta, autoconfianza y felicidad de poder estar allí, en el momento indicado en el estado físico indicado. En juego el honor de cada Triatlon y sobre todo una plaza para el Campeonato de Europa sub23. Día soñado con un premio muy goloso en juego.

Con la seguridad y confianza nos sumergimos en las, poco menos que extrañas, aguas de la Casa de Campo madrileña. No somos muchos valientes en la línea de salida y la natación es inusualmente limpia.

Transición. Despues del endiablado ritmo francés aquí todo pasa más más despacio. Nos juntamos Pedro Miguel Reig, Peru Alfaro (posterior ganador de la prueba al sprint con Pedro) ,Pakillo Fdez y yo. El archiconocido Teléferico se amolda bien a nuestras piernas. Obtengo menos colaboración de la deseada, pero la dulzura del saberme bien y el fuerte premio que para alguien guarda la meta solo me dejan mirar para adelante.

Ahí se acaba mi carrera. Tan raro como improbable. El cierre de mi rueda trasera no quiere trabajar. Se me abre por tres veces, despues de otras tantas paradas con pie a tierra para apretarlo. La tercera vez me puede el miedo de lo que me puede pasar si eso me pasa en la bajada. Y me retiro. Estoy retirado. No hay premio ni honor.

Me voy a boxes. Me esperan mis padres y ella. Sin decirme nada me dan todo. Y en eses abrazos hay sitio para mis hermanos, para Alberto, Patxín, Juanziño. Para Pepe, Diegus,César, Ramonuco... Asi es tan difícil no sentirse bien!

Es la grandeza del deporte. Sin desilusiones no se saben saborear los premios. Y es un chute, tan gratuíto como necesario, que corta de raíz ese ego que vamos acumulando los deportistas. Ese ego que por suerte me saben frenar.

Y ahora que estoy otra vez "limpio", ahora si estoy preparado para afrontar otra prueba. ¿Podemos empezar de nuevo?

Antón Ruanova

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