11 de diciembre de 2009

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AFORTUNADOS

 Para nosotros, los afortunadamente nacidos en el llamado "primer mundo", la vida es una autopista de posibilidades. Desde ese sendero veloz podemos crear tantas salidas como imaginemos, bifurcaciones de unos pocos kilómetros u otras de miles de ellos. Unas veces enseguida volvemos a nuestro sendero infinito, otras acabamos desembocando en una nueva vía sin retorno posible, pero con nuevas posibilidades ante nuestros deseos.

Desde bien pequeño circulé por la autopista del deporte, tomando diferentes vías y disfrutando cada vez de nuevas sensaciones. Diecisiete años explorando me hacen ser un humilde conocedor del camino deportivo pero, sin duda, cuanto más avanzaba más me alejaba de otros mundos de posibilidades.

Todos soñamos alguna vez ser estrella del rock. una de esas salidas con infinitas opciones que nunca visité fue la música. Un ruanova dentro de mí quería ser músico, pero en la batalla interior vencieron el ruanova triatleta y el ruanova economista. Quedaron escondidos el músico y el viajero devorador de km, culturas y experiencias. Este último lentamente está aflorando mientras que el músico, ...el músico en algún lugar descansa.

Hace días pude disfrutar de música en directo, "The Fingers" y "Holywater" nos regalaron un gran concierto a nuestros oídos; y entonces todo comenzó. La buena música tiene ese impagable don de conectar directamente con nuestros sentidos, recorre nuestros adentros, nos domina y por instantes nos hace sentir capaces de todo. Y entonces esa pasión del músico que llevo dentro se desata, y entoces esas melodías que circulan por mis venas se agolpan pretendiendo salir.

Y entonces me siento afortunado de poder elegir, afortunado de tener ante mí todo un mundo, una autopista de infinitas posibilidades. Porque no es más rico quien más tiene, es más rico quien puede elegir.
Antón Ruanova

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