13 de febrero de 2014

ANTÓN RUANOVA DEJA TEMPORALMENTE EL DEPORTE DE ALTO NIVEL

Tras 13 años luchando y disfrutando del triatlón, justo cuando había hecho realidad el sueño de poder dedicarme profesionalmente al deporte, tomo la decisión de hacer un alto en este camino. Desde octubre estoy en Madrid cursando un Máster en Gestión Internacional de la Empresa (MBA) gracias a unas prestigiosas becas del ICEX (Instituto de Comercio Exterior). Esta formación sirve como paso previo para trabajar durante un año en una embajada española en el mundo e iniciar así mi carrera laboral. Tampoco es un camino sencillo, pero como hice en el deporte, ¿quién no está dispuesto a pelear cuando hay ilusión?

Esto significa distanciarme, al menos durante un tiempo, de la práctica del deporte de alto nivel, esa llama que iluminó mi vida durante estos 13 años. Justo ahora que soy vigente Subcampeón de España; que la ilusión era máxima tras verme peleando de tú a tú con los mejores del mundo como prueban ese 6º y 12º lugar en las Copas del Mundo de Huatulco (México) e Alicante (España) respectivamente. Justo ahora que era rentable económicamente el esfuerzo de tantos años gracias a competir con grandes clubs en España, Francia, Portugal y Alemania.

La decisión no fue fácil. Siempre me quedará la duda de no haber perseguido con mayor firmeza una oferta para cambiar de nacionalidad y luchar por estar en los JJOO de Rio'16. Negociaciones que infelizmente no se pudieron concretar. Ojalá un día exista en España una cultura deportiva, y no de personalismos e ídolos, que permita a los deportistas vivir dignamente con algunas garantías de futuro.

Miro hacia atrás y me siento privilegiado de haber cumplido mi sueño de adolescente: competir por el mundo siendo internacional desde 2005, luchando contra los mejores y contra mí mismo día a día. Recuerdo especialmente ese primer viaje a Grecia para disputar un Campeonato de Europa Júnior, donde acabé delante del hoy oro olímpico, Alistair Brownlee. Muchas carreras. Pasión. Algunas victorias. Sueños. Alguna derrota. Aprendizaje. Siempre existen lesiones. Reinvención. Varios huesos rotos. Tenacidad. Muchos viajes. Muchos amigos. Muchas lágrimas de esfuerzo. Algunas de satisfacción que recompensan sobre manera cualquier momento duro. Pero sobre todo: miles de experiencias. Imborrables.

Quiero agradecer el incondicional apoyo de mi familia, amigos y entrenadores (César Varela, Diego Álvarez e José Rioseco). Así como a todas las marcas que me ayudaron e ayudan, destacando especialmente a New Balance y Massi, y al esfuerzo de Pepe y Pelé. A mi club: Arcade Inforhouse Santiago, seguiré compitiendo cebra y haciendo las labores de Director Técnico. No me olvido tampoco de otra gente muy importante en mí día a día como triatleta: compañeros (y amigos) de entrenamientos, personal de las piscinas, pistas de atletismo,... y tampoco de mi familia sudafricana. Gracias también, por qué no, a la Federación Española, especialmente a su antiguo Director Técnico, porque con sus zancadillas me hizo más fuerte y tenaz.

Quiero mirar hacia delante. Sólo me aparto, quizá temporalmente, del triatlón profesional. Pero no me distancio del deporte. Sigo entrenando cada día dentro de las posibilidades que me deja el Máster. La responsabilidad se traslada desde un mono de carreras a las sesiones de biblioteca. Pero la pasión por crecer, aprender y disfrutar sigue intacta sea frente a un libro o en una línea de salida de alguna carrera. Seguiré acudiendo a las pruebas y peleando siempre que sea posible. Y siempre gritando: LUME!


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ANTÓN RUANOVA DEIXA TEMPORALMENTE O DEPORTE DE ALTO NIVEL

Tras 13 anos loitando e gozando do tríatlon, xusto cando fixera realidade o soño de poder dedicarme profesionalmente ao deporte, tomo a decisión de facer un alto neste camiño. Dende outubro estou en Madrid cursando un Máster en Xestión Internacional da Empresa (MBA) grazas a unhas prestixiosas bolsas do ICEX (Instituto de Comercio Exterior). Esta formación sirve como paso previo para traballar durante un ano nunha embaixada española no mundo e iniciar así a miña carreira laboral. Tampouco é un camiño doado, pero como fixen no deporte, quen non está disposto a pelexar cando hai ilusión?

Isto significa afastarme, cando menos durante un tempo, da práctica do deporte de alto  nivel, esa chama que iluminou a miña vida nestes 13 anos. Xusto agora que son o vixente Subcampión de España; que a ilusión era máxima tras verme pelexando de ti a ti cos mellores do mundo acadando ese 6º e 12º lugar nas Copas do Mundo de Huatulco (México) e Alacante (España) respectivamente. Xusto agora que era rendible economicamente o esforzo de tantos anos grazas a competir con grandes clubs en España, Francia, Portugal e Alemania.
A decisión non foi fácil. Sempre me quedará a dúbida de non ter perseguido con maior firmeza unha oferta para mudar de nacionalidade e loitar por estar nos XXOO de Rio'16. Negociacións que infelizmente non se puideron concretar. Ogallá un día exista en España unha cultura deportiva, e non de personalismos e ídolos, que permita aos deportistas vivir dignamente con algunhas garantías de futuro.

Miro cara atrás e síntome privilexiado de ter feito realidade o meu soño de adolescente: competir polo mundo adiante sendo internacional dende 2005, loitando contra os mellores e contra min mesmo día a día. Recordo especialmente esa primeira viaxe a Grecia para disputar un Campionato de Europa Júnior, onde rematei diante do hoxe ouro olímpico, Alistair Brownlee. Moitas carreiras. Paixón. Algunhas vitorias. Soños. Algunha derrota. Aprendizaxe. Sempre hai lesións. Reinvención. Varios ósos rotos. Tenacidade. Moitas viaxes. Moitos amigos. Moitas bágoas de esforzo. Algunhas de satisfación que recompensan sobre maneira calquera momento duro. Pero sobre todo: miles de experiencias. Imborrables.

Quero agradecer o impagable apoio da miña familia, amigos e adestradores (César Varela, Diego Álvarez e José Rioseco). Así como a todas as marcas que me axudaron e axudan, destacando especialmente a New Balance e Massi, e ao esforzo de Pepe e Pelé. Ao meu club: Arcade Inforhouse Santiago, seguirei correndo cebra e facendo labores de Director Técnico. Non me esquezo tampouco doutra xente moi importante no meu día a día como triatleta: compañeiros (e amigos) de adestramentos, persoal das piscinas, pistas de atletismo,... e tampouco da miña familia sudafricana. Grazas tamén, por que non, á Federación Española, especialmente ó seu antigo Director Técnico, porque coas súas trabadelas fíxome máis forte e tenaz.


Quero mirar cara adiante. Só me afasto, quizá só temporalmente, do tríatlon profesional. Pero non me distancio do deporte. Sigo adestrando cada día dentro das posibilidades que me deixa o Máster. A responsabilidade trasládase dende o mono de carreiras ás sesións de biblioteca. Pero a paixón por medrar, aprender e desfrutar segue intacta sexa fronte a un libro ou nunha liña de saída dalgunha carreira. Seguirei acudindo ás probas e pelexando sempre que sexa posible. E sempre berrando: LUME!
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13 de enero de 2014

ES LA MANERA EN LA QUE VEO LA VIDA

¿En qué piensas cuando piensas en Triatlon? Esto es lo que veo, lo que siento, esto es a lo que sabe. 
What do you think when you think about Triathlon? This is what I see, what I feel, what it tastes like.

                                                                     
                                                                       
                                                                       


Gracias a PIXEL FILMS

10 de septiembre de 2013

NEGOCIO REDONDO PARA LA FETRI. REALIDAD RUINOSA PARA EL DEPORTISTA

No me gustan las excusas, las pataletas caprichosas. No me gusta escudarme bajo el fácil tópico omnipresente de la mala suerte. Por eso pienso, repienso y muchas veces congelo escritos para denunciar lo que a mi modo de ver son injusticias.

Hoy, con la fuerza que me da el Subcampeonato de España Elite de Triatlon logrado este fin de semana, quiero expresar mi visión del nulo apoyo que recibo por parte de la Federación Española de Triatlon (FETRI). Diría más, nulo apoyo y zancadillas varias buscando minar mi ilusión por seguir creciendo.

La FETRI, que cuenta en este 2013 con tres personas cobrando 66.000€/año de nómina, ha reducido de manera drástica el dinero aportado a la gente que les da de comer, los deportistas. Este 2013 la FETRI solo paga los viajes de deportistas al Campeonato de Europa (Turquía), la Final del Campeonato del Mundo (Londres) y la prueba del Mundial que se disputa en Madrid.

El resto de pruebas del campeonato del Mundo (WTS), o Copas del Mundo, o Copas Continentales necesarias para acceder a esas pruebas de máximo nivel, corren a cargo de los deportistas. Sí, han leído bien, el deportista paga inscripción, viaje, hotel.... para representar a la FETRI en el Campeonato del Mundo, y además está obligado a correr con los colores y sponsors de la federación. Negocio redondo para la FETRI. Realidad ruinosa para el deportista.

Arriesgando dinero e ilusión, en Mayo decido participar en la Copa del Mundo de Huatulco, Mexico. 1500€ exprimidos de mi bolsillo para verme luchando con los mejores en el triatlon ITU más duro del mundo. El 6º puesto y el premio económico me ayudó a casi cuadrar gastos, pero sobre todo me insufló un chute impagable de ilusión. La FETRI no me dio nada. Bueno, miento, recibí un mail de felicitación por el resultado. Con el subidón del resultado y sabiendo que la FETRI dispondría de una plaza libre para las WTS de Kitzbuehel, escribí solicitando que tramitasen mi inscripción.

Petición denegada. ¿Por qué? Según la Dirección Técnica no cumplo sus criterios. ¿Y el reciente 6º puesto en México? Sencillamente me dicen que para ellos esa prueba no está en sus criterios. Curiosamente sí cumplo el criterio de la ITU, la posición en el Ranking Mundial, en la que había escalado muchas posiciones con los puntos de Huatulco. Y repito, la solicitud era solo para que la FETRI me tramitase la inscripción. Yo pagaba el viaje, inscripción, hotel,... Para estar en esas WTS me había pagado el viaje a México y mejorado mi situación el el Ranking Mundial. La FETRI no tenía que dejar fuera a ningún atleta ya que disponía de una plaza libre. Yo cumplía el criterio de la ITU.

¿Resultado? Ruanova se queda en casa. Dos veces subcampeón de España al que nunca han dejado debutar en la máxima división del triatlon, las WTS. Corriendo yo mismo con los gastos.

A esto me refiero cuando digo que no siento ningún apoyo de la FETRI. No me refiero a apoyo económico (que siendo subcampeón de España no recibo ni un solo euro por su parte) si no a todas las trabas que la FETRI pone a nuestro desarrollo deportivo y personal.

Sé que no arreglaré nada. Tampoco creo que me vayan a surgir nuevos enemigos contando esto. Pero quería expresar mi realidad, la realidad cínica de la FETRI. Un sinsentido. Un organismo con sueldos profesionales para gestionar un dinero que no llega a unos deportistas ridículamente amateurs. 

26 de agosto de 2013

ANTÓN RUANOVA EN "OS EXTRAORDINARIOS" DA TVG



Programa da Televisión de Galicia "Os Extraordinarios" co triatleta Antón Ruanova.

Unha serie documental que nos achega a esa xuventude que loita cada día por saír adiante. En diferentes sectores, con diferentes perfiles, en ambientes diferentes “os extraordinarios” afástanse dos “ni-ni”, quén nen estuda nen traballa, acercándonos a unha xeración impresionante de emprendedores, de persoas que loitan cada día por sacar os retos máis diversos adiante, comenzando polo proxecto máis importante: a propia vida.

Esta é a vida ordinaria de xente extraordinaria, dunha xeración á conquista dun futuro:  quebrando clichés de folgazanería, desinterés e falla de compromiso, temos unha xeración de xente xove á que merece a pena coñecer.
Posted on lunes, agosto 26, 2013 | Categories:

29 de mayo de 2013

COPA DEL MUNDO ITU HUATULCO

Piensa en algo agradable. Sí, esos deliciosos "jugos" naturales de frutas exóticas que cada noche degustamos antes de cenar, vale. Poco dura su efecto placebo. Me encanta el agua caliente, pero los 30ºC del Pacífico y el fuerte ritmo de Aurelien Raphael (FRA), me hacen sentir incómodo. Por una vez hasta deseo que llegue la agonía de correr por la arena para iniciar el segundo giro de natación. 

Había hecho los deberes llegando 4º a la primera boya. Para ello había corrido con fuerza por la arena antes de zambullirme en el mar. Y sabiamente me había movido desde el flanco central hacia la punta izquierda en la que el francés se destacaba, arrastrándonos a varias triatletas a su estela. Voy sufriendo por ritmo y calor, disfrutando por saber mi privilegiada posición entre los mejores nadadores.

Segunda vuelta. Dejo pasar a Knabl (AUT) y Barraza (CHI). Por fin me relajo, siento que nado largo. Por poco tiempo. Se acerca la transición. Y la sauna. Cambiamos los 30ºC del agua por los 35ºC de ahí fuera. Cambiamos gorro y gafas por casco y bicicleta. Seguimos mojados, del mar azul turquesa a un mar de sudor que ya acaricia nuestra piel.

Comienzo a pedalear en cabeza. Un repecho y su bajada. Giro para volver a subirlo. Y bajarlo. El grupo es numeroso; la gente se mira con respeto ante lo que nos espera. El falso llano hacia arriba termina en el matadero. 300m de pared al 18%. Plato pequeño, empiezo sentado con pedaleo alegre para acabar de pie atrancado, tirando de riñones. Arriba respiro. Ya está, "solo" quedan siete pasos.

El miércoles tuve mi bautismo en la mítica cuesta de Huatulco. Cinco series con los amigos argentinos Taccone y Tellechea llegan para torturarme. -"No te quiero ver más, hasta el domingo"- le dije a la maldita subida. Y así fue, salvo alguna visita fugaz que me hizo en sueños. Quiero decir, pesadillas.

Giro en el pavé. Cuarto y úlitmo repecho que enfilamos antes de la bajada reina. ¡90km/h botando sobre sus baches y asfalto rugoso! Para valientes. Así llegamos hasta boxes. Vuelta a empezar. "Solo" quedan siete vueltas.

Raña se escapa con Ventura (POR) Cabeza fría. En mi mente retumban las palabras que más me repetían antes de salir: es una carrera de supervivencia. En la siguiente cuesta-de-la-muerte los neutralizamos. Corono entre los cuatro primeros de un grupo que sigue perdiendo integrantes. Alguno ilustre, como el olímpico Grajales (MEX). Al tiempo que otros entrarn: Parienko (RUS), y Taccone y Tellechea (ARG) demuestran su podería al recortar los 50" de desventaja con los que iniciaron el ciclismo.

Raphael (FRA) inicia su aventura en solitario. Por detrás, sin llegar a unirse, también sale Taccone. Y Facchinetti (ITA), al que más tarde cogemos. La cuesta-de-la-muerte se me hace cada vez menos dura. Ni rastro de las penurias que me regaló el miércoles. Corono siempre guardando un punto en cabeza, buscando algún corte de al menos cuatro o cinco integrantes. Cada giro la gente se retuerce más, yo le voy cogiendo el gusto. Sello la paz, ya no eres más de-la-muerte. Disfruto retorciéndome sobre la MASSI empapado en sudor sobre la extraordinaria pendiente.

Casi 1h30 de carrera. Boxes. Empiezan los 10 km de carrera a pié. Por unos eternos segundos no puedo respirar. Agua congelada que los voluntarios nos entregan en cinco puntos del circuito resbala por mi piel perennemente empapada. Benditos segundos antes de volver a la sauna. Seguimos. Sufriendo. Huatulco es sobre calor, cuestas, sudor y sufrimiento. Ataco en la primera bajada. Me lanzo a por la cuarta plaza. Al momento observo que hice daño. También a mi. Pequeño vómito que me recomienda levantar el pié. Así formo un grupo con los brasileños Matheus, Carvalho y Pimentel, y Sarmiento (MEX).

Parienko (RUS) lanzado a por lo que es su primer triunfo en una Copa del Mundo. Taccone (ARG) aguanta extraordinariamente la 2ª plaza. Mientras que el héroe local, Perez (MEX) vuela hasta el bronce. Tras rebasar al francés y quedarse Sarmiento, corro entre los brasileños, del 4º al 7º. Hasta que Matheus se va. Carvalho lo intenta. Fatiga. Calor. Sudor. Me quedo con Pimentel. Vamos, solo 2 km más. Es cuando miro mi pulsera verde. Esa de los días de sufrir de verdad. Esa que resuena en mi mente: "nadie dijo que iba a ser fácil". Ataco. Alcanzo a Carvalho. Se queda. Pero Pimentel aguanta. Me pasa. Me ataca. Cierro los ojos, lo poco que podían permanecer abiertos. Se me va. Y veo la meta. ¡Sí! Brazos arriba. Gesto de rabia. ¿Qué hay cuando traspasas la barrera del sufrimiento? Calma. Mucha calma. Cruzo la meta en una nube. Ruanova 6º en la Copa del Mundo de Huatulco. Sí, no se si exactamente igual que como en aquel sueño, pero esta realidad ya la había soñado. Lloraría, gritaría, saltaría, pero estoy en paz. Estoy en calma. ¿Será el esfuerzo? ¿Será la satisfacción? ¡Viva México cabrones!

16 de marzo de 2013

SUEÑOS


El tiempo vuela. Más cuando sientes que lo estás aprovechando. Más cuando disfrutas. Anteayer estaba levantando los brazos en el paseo de Ponta Delgada en mi cita anual con el Triatlon de las Islas Azores. Ayer me relajaba durante las merecidas vacaciones de cuatro semanas para recargar baterías. Y, casi sin darnos cuenta, estamos otra vez en faena. Unas semanas de adaptación a la rutina; bueno, más bien unos días. Las baterías tan cargadas no ayudan a empezar despacio. Pero aunque no despacio, buena letra por favor. Esas malas sensaciones, con el corazón disparado y sin embargo piernas frescas por el descanso reciente, se van tornando en mejores impresiones y pulso en valores normales, al tiempo que volvemos a tener piernas “patapalo” quejándose con cada escalón que nos hacen subir conforme encadenamos entrenamientos.

Me encantan estas semanas. Sí, sé que en este menú de las primeras semanas de entrenamiento falta el ingrediente principal: la competición. Pero es tiempo de trabajar sin prisas. De acumular. De poner en práctica todo lo aprendido en los anteriores meses de lucha. Y si por algo de verdad me gustan, es porque son semanas para soñar. Empezar a diseñar el calendario conlleva ineludiblemente emocionarse con los próximos retos. Bocetos, propuestas, ideas,... pero sobre todo sueños. ¿Quién no se imagina haciendo la carrera de su vida en esa prueba que justo acaba de decidir que será su gran reto para este 2013? ¿Quién no sueña en voz alta con todo lo que va a mejorar poniendo en práctica todo lo aprendido en los anteriores meses de competición? ¿Quién no se emociona en estas semanas sabiéndose capaz de romper de nuevo sus límites? No lo puedo evitar, sé que son días fríos, con lluvia y sin carreras en el horizonte cercano, pero soy un soñador confeso. Me encanta la llamada pretemporada. Me crezco cada día. Y por muchas capas de ropa que lleve encima y mucha lluvia que resbale por mi cara, mi cabeza está divisándome en bañador, bajo un Sol de justicia, levantando los brazos tras realizar un carrerón en ese gran reto del 2013.

Y si hablamos de Sol, ¿por qué no ir en su busca y hacer esas fantasías veraniegas más reales? Por segundo año, estoy en Sudáfrica, con mi “familia sudafricana”. Como me decía la madre de Richard Murray al recogerme en el aeropuerto: “Bienvenido a tu segunda casa”. Acorto los casi cinco meses del pasado año, por cuatro semanas. Algunas cosas han cambiado. Recuerdo a Richard desviviéndose por encontrar a un sponsor de bicicleta que no aparecía. Ahí aprendí una primera lección: “si en la vida quieres ganar algo, primero hay que invertir, hay que gastar dinero de nuestro bolsillo”. Tras intentarlo por activa y por pasiva, Richard terminó comprándose su propia bici. Ley de Newton. Unos días después conseguía el patrocinio de otra casa comercial. Este año su garaje está lleno de bicicletas, tope gama. Una de las marcas más deseadas ha llamado a su puerta, y no solo con material. La historia es extensible al resto del equipamiento. Por mérito propio se ha convertido en uno de los “big names” dentro del circuito ITU y por mérito propio se ha ganado que grandes marcas internacionales se quieran asociar a él.

Otras cosas no han mudado. La vida sigue igual de espectacular en Cape Town. Cambiar invierno por verano es siempre adorable. La lluvia sin stop de las últimas tres semanas en casa se ha convertido en sol perenne en nuestra nueva ubicación. Los manguitos, solo cuando salimos a pedalear antes de que se haga de día, es la única pieza de ropa larga que nos hace falta. Chubasqueros, mallas, guantes y gorros, cazadoras... se han quedado en tierra. En mi maleta solo ropa ligera y sueños pesados. 
Dicen que a los buenos amigos no les importa cuando tiempo haya pasado desde la última vez que han estado juntos; que desde el primer minuto uno siente como que ese último día ha sido ayer. O hace unas horas. Sin necesidad de ponernos al día, Richard y yo reímos, hablamos, vivimos y… entrenamos. Me sorprende su nuevo salto de calidad en el agua. Más que salto, una continua progresión desde que en su cabeza vive la palabra triatlón. Durbanville es nuestro centro de operaciones, desde donde fácilmente nos movemos a Stellenbosch o Ciudad del Cabo. La experiencia del pasado año, la confianza con mi familia sudafricana y mis progresos con el inglés, hacen que en este segundo capítulo me sienta realmente a gusto. Entre agradables entrenamientos bajo un Sol perenne y algún compromiso, van pasando los días. Aunque también hay tiempo para el relax. Un fin de semana en familia para celebrar el cumpleaños de “mis” padres. Vamos a Arniston, un pequeño pueblo de pescadores. Doscientos kilómetros en coche desde Ciudad del Cabo funcionan como una máquina del tiempo trasladándonos a otra civilización: sin internet, sin TV y sin teléfono. El relax está asegurado. 

Más cuando vemos nuestra casa para estas mini vacaciones: una acogedora construcción al borde del Índico, con la playa tan solo alejada por nuestras ventanas. Pero el relax no nos exime de nuestras responsabilidades. Aunque les damos un toque especial, las sesiones de carrera a pie discurren por Parques Naturales o son directamente trails por la arena de la playa o sus espectaculares acantilados. ¿Y en bici? No hay mucha diversidad, una única carretera asfaltada es la que llega hasta Arniston. En ella nos embarcamos con la idea de llegar hasta un punto místico. Cape Agulhas es el punto más al sur del continente africano, el lugar donde confluyen el Atlántico y el Índico. Foto conmemorativa, una postal para regalar y un pastel de carne para afrontar con garantías los 70km de vuelta.
Los días pasan, volando, y en breve ponemos punto y aparte a esta bonita primera etapa de pretemporada. Los sueños se entremezclarán con la especia que mejor condimenta nuestra vida deportiva: la competición. Mi debut será en la Cape Town ITU African Cup. Pero las sensaciones que allí viva, junto con los retos y sueños que guían mis pasos, tendrán cabida en mi próximo Universo Tri.